Calefacción por Infrarrojo una Fuente de Calor Segura

Actualmente existen muchos sistemas de calefacción, que resultan muy eficientes para ayudarnos a soportar el invierno de la manera más cómoda posible, uno de ellos es la calefacción infrarrojos.

Muy diferente a la mayoría de los sistemas de calefacción, donde la temperatura se transmite mediante convención, los calentadores por infrarrojo no transmiten el calor por medio del aire, sino por ondas infrarrojas, de esta manera el suelo, techo y las paredes acumulan el calor y lo desprenden a su alrededor.

Con los sistemas de calefacción tradicionales, el calor se escapa por cada agujero, por este motivo se mantienen las puertas y ventanas cerradas una vez es encendida la calefacción, para que no se pierda la temperatura.

En el caso de la calefacción por infrarrojo, lo que transmite el calor son las ondas infrarrojas, calentando las paredes y todos los elementos y personas de la habitación, la radiación que absorben las paredes y muebles, se transmite nuevamente originando una agradable sensación de calor.

El calor es distribuido equitativamente por toda la habitación, es un proceso completamente natural, las ondas de calor no tienen un efecto significativo en el movimiento del aire, lo que garantiza una humedad constante, el aire permanece fresco y libre de polvo.

Elementos positivos del sistema de calefacción por infrarrojo

Una calefacción por infrarrojos consta básicamente de tres elementos, el panel de infrarrojos, el termostato y la conexión eléctrica; son básicamente sencillos de instalar, solo se deben colocar los paneles en la pared, techo o suelo, y solo se requiere de una pequeña perforación.

Podemos encontrar en el mercado calentadores por infrarrojo tanto para interiores como para exteriores, en ambos casos, los conductores del calor son las paredes, por lo que las placas infrarrojas deben ser instaladas en la pared o el techo para que su funcionamiento sea óptimo.

Este sistema de calentamiento, es muy apropiado para estancias o habitaciones de mediano y pequeño tamaño, la calefacción por infrarrojo supone un ahorro económico y energético significativo, con respecto a la calefacción tradicional; el sistema es eficiente ya que no calienta el aire sino los materiales directamente.

En cuanto a seguridad, la calefacción por infrarrojo no calienta tanto como para que se produzcan incendios o quemaduras, pero no solo es segura, sino que a la vez es sana para los seres humanos, ya que no genera problemas para las personas con dificultades respiratorias.